Pasado el verano, hay que prepararse para lucir una bella imagen estética el resto del año. Y es real que los efectos del sol son evidentes en nuestra piel .

Las principales  consecuencias del verano son la posible aparición de manchas, resequedad de la piel y el debilitamiento y caída del cabello. Por eso, los cuidados de cada parte del cuerpo serán necesarios para que tu aspecto sea perfecto.

La limpieza de cutis y la exfoliación son puntos primordiales. Eliminar las capas superficiales de la piel y las impurezas, bacterias y células muertas renovará tu imagen para mostrar una piel sedosa y pareja. Incluso permite evitar las erupciones de acné. Además, la hidratación de la piel es un plus para conseguir esa suavidad y tersura tan preciada.
La piel recuerda cada cambio que sufrió y eso deja marcas, que tratadas a tiempo se puede detener su evolución. También, el fotoenvejecimiento puede minorizar su influencia en nuestra piel mediante ciertos tratamientos estéticos, como el de Luz Pulsada Intensa.Con el sedentarismo común del verano -debido al calor-, se puede padecer de trastornos circulatorios. Es así que pueden surgir arañitas en las piernas y un principio de várices. El drenaje linfático es uno de los tratamientos de mejores efectos para combatirlo.

El tema del peso también es otro de los problemas más comunes. En tal caso, el comenzar a hacer ejercicio regularmente y de a poco será una de las fuentes para revertir el aumento de peso conseguido durante el verano, momento en el que darse gustos es moneda corriente. Igual la asistencia de un nutricionista será el primer paso para un cambio saludable.

Comenzar por el proceso de tratamientos estéticos corporales, que durante el verano eran imposibles de hacer, vuelven a entrar en juego. Con ellos, nuestro cuerpo va a vivir una modelación que a corto plazo mostrará excelentes resultados e incluso podrán mantenerse anualmente.