Aplicarse gel con aloe vera, tras tomar un baño en aguas saladas, es muy recomendable, porque regenera la piel.

Después de un intenso día de exposición solar, baños en agua salada continuados y diversión en la playa, nuestra piel queda muy marcada y necesita regenerarse por lo que tras aplicarnos una vigorosa y reparadora ducha de agua fría (evitando el uso de esponjas que puedan irritar la piel), aplicaremos un gel con Aloe Vera puesto que esta planta regenera de forma completamente natural nuestra piel, además de tener propiedades antiinflamatorias.

Por último, aprovecharemos para aplicar un tónico facial que acabará con la sensación de sequedad, provocada por el agua del mar.